dimanche, 20 de juillet de 2008 - abcBurkina
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264) El Burkina clasificado por le PNUD en el 176 puesto sobre 177 Imprimir E-Mail

Ocupamos el puesto 176 sobre 177

Dicho y escrito está.

Ocupamos el puesto 176 sobre 177 en la lista del « índice de desarrollo humano » según la clasificación del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).

Escolarización, alfabetización, utilización de la energía, comunicaciones, carreteras, acceso a la salud, al agua y a los alimentos, esperanza de vida, mortalidad infantil... son los numerosos criterios evidentes que hacen que seamos los últimos, los más pobres, los que caminamos más despacio.

Al leerlo, podemos sentir profunda amargura o vergüenza.

Se pueden discutir las cifras, cerrar los ojos, como la avestruz, no mirar ni ver nada y decir: « ¡No, no es verdad, en Burkina Faso se vive bien! » Pero, ¿quien vive bien en Burkina Faso?

También podemos consolarnos diciendo que, a pesar de todo, avanzamos; sin duda, más lentos que los demás, por eso damos la impresión de bajar en las estadísticas. En efecto, hemos pasado, del 0,317 en 2003 al 0,37 en 2007.

¡Vivimos en un mundo que va muy de prisa, por eso los más lentos – o los que no se mueven – van hacia atrás en la clasificación mundial! 

También podemos mirar la triste y dura realidad que la mayoría de la población vive diariamente:

·         En estos tres últimos años, los ingresos de los algodoneros han caído en picado (El precio de compra del algodón ha bajado y el de los gastos ha subido... Pero los ingresos de los agentes de la SOFITEX, quedan intactos : ¿donde está el error?).

·         ¿Qué conocen aún hoy día los alfabetizados de hace tres años puesto que no se les ha proporcionado ninguna lectura?

·         ¿Porqué este año ha habido más de 3 000 muertos (según los datos oficiales) de meningitis ?

·         Quince provincias (5 millones de habitantes) pasarán hambre este año,  o sufrirán de mal malnutrición.

·         ¿Cuantos burkinabé no tienen aún acceso al agua potable?

·         Por falta de recursos suficientes, el deseado esfuerzo de escolarización sigue bloqueado.

·         La motivación de los funcionarios se derrumba ante la mala gestión del Estado.

·         La lucha contra la corrupción solo atañe a los más pequeños.

·         En una reciente reunión, he sabido que la mitad de los pueblos de Burkina no figuran, ni siquiera a largo plazo, en el programa de acceso a la electricidad.

·         Las carreteras prometidas no se han hecho.

·         Las infraestructuras telefónicas en la carretera Uaga-Bobo, son triples, mientras que muchos pueblos están aún esperando por lo menos un teléfono.

·         ¿Y qué decir del acceso a la salud?: las medicinas son muy caras, muchos enfermeros han perdido toda motivación, el Burkina del interior está abandonado en beneficio de Uagadugu.

·         La mortalidad infantil sigue muy alta, y también la de las madres.

·         Una minoría se enriquece, y tendría gran dificultad para justificar su fortuna ante un servicio normal del fisco (pero ¿hay algo normal en Burkina en este campo?

·         En la sociedad actual, la mujer no consigue encontrar su sitio: a menudo está excluida de la educación, se le mutila, se la continúa a dar en matrimonio, se le prohíbe poseer la tierra (aunque sea ella quien la cultiva), se le acosa durante los estudios o si permanece soltera... y, sin embargo, ella es quien soporta la mayor parte de la economía del país.

·         Los obreros continúan trabajando por nada ; la mano de obra agrícola por 300 F al día ; sin olvidar a las sirvientas que hacen tan agradable la vida burguesa en la ciudad. (¡Una estupenda calidad de vida para los privilegiados, pero a qué precio humano!)

·         La tasa de desempleo en la ciudad – y en el campo – es muy alta ; los jóvenes se encuentran subempleados. (¡Se ven jóvenes llenos de energía vendiendo tarjetas de teléfono!).

Y la lista de los « índices » de desarrollo humano que demuestran que no avanzamos muy rápido no está completa. Sin embargo, algo asombroso, nuestro presidente se felicita por la tasa del crecimiento de Burkina, que sería excelente. (¡Nos encontramos en el top 40!) Pero la tasa de crecimiento económico bruto, el PIB por habitante, no dice nada sobre la desigual repartición de las riquezas, ni sobre la pobreza endémica, ni tampoco dice que el desarrollo beneficia solo a unos cuantos.

 

Nos falta una verdadera política agrícola que permita un auténtico arranque económico. Nos falta una buena gestión que permita la vuelta al país de los capitales indebidamente colocados en el extranjero. Nos falta una buen gobierno que ofrezca a cada uno su oportunidad, aunque no pertenezca al partido de la mayoría. Nos falta una elite política apasionada por el desarrollo del país. Nos falta una justicia que no consagre la impunidad. Nos faltan líderes capaces de movilizar las energías....

 

Como decía recientemente Maitre Farama con una expresión un tanto excesiva: « Burkina huele a miseria por todas partes … y solo los privilegiados de las ciudades, perdón, de Uaga, no se dan cuenta... »

 

Pero, la gente del PNUD ¿habrá pensado incluir en sus cálculos a Ouaga 2000?

 

P. Jacques Lacour (BP 332 Kudugu)
del  SEDELAN 

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Publicado en la rúbrica « Droit dans les yeux » del periódico « Le Pays » del 8/1/2008  

 

 

 
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