Encuentro entre arroceros tailandeses y oeste-africanos... Dificultad del campesino para vivir dignamente de su trabajo Del 26 de noviembre al 5 de diciembre 2007 estuve en Tailandia con algunos arroceros de Ghana, Malí y Burkina Faso. Éramos los invitados de los arroceros que participaron en el Foro Mundial de la Soberanía alimentaria el pasado mes de febrero. Todos deseábamos encontrar a estos campesinos que con su arroz inundan el mercado de África del Oeste. Pensábamos, al llegar, que los arroceros en Tailandia vivían bien; que la venta de su arroz les proporcionaba suficientes ingresos. ¡Qué sorpresa cuando los campesinos de Chai Nat, a unos 150 km de Bangkok, nos dijeron que casi todos estaban endeudados! Que la mayoría hasta había tenido que vender sus tierras para pagar parte de sus deudas. En la actualidad, sólo el 22 % de los campesinos son propietarios de sus tierras. Intentamos comprender Los campesinos nos explicaron que estaban endeudados porque, en esta región con tres cosechas al año, cuando una cosecha se termina hay que vender rápidamente buena parte del arroz y comprar lo necesario para la próxima: abonos químicos, pesticidas. Y como no basta, hay que pedir préstamos a los bancos. Y, si por una razón o por otra, la cosecha es menor que lo previsto, no consiguen rembolsar. Expresamos nuestro asombro, pues creíamos que cada año el gobierno fijaba un precio garantizado para la venta del arroz entero (tal y como se cosecha en el campo). Respondieron que ese precio existe pero que no les satisface por dos razones: primero, porque es demasiado bajo (a menudo menos de 70 F CFA el kilo, o sea 11 céntimos de euro), y también porque se determina demasiado tarde (después de la cosecha, ¡cuando los campesinos han vendido ya gran parte de su cosecha por necesidades urgentes de dinero, en particular aquellos que hacen tres cosechas al año!). Hay que tener en cuenta que este precio lo determina el gobierno ¡en acuerdo con las bancos y los comerciantes; no en acuerdo con los campesinos! Al día siguiente nos encontrábamos más alnorte, en el distrito de Nenkam, con arroceros que cultivan el arroz de lluvia (con una sola cosecha al año), pero también cultivan la caña de azúcar. Allí también, los campesinos nos decían que tenían deudas porque el arroz entero se vende a muy bajo precio : entre 5 o 6 bats el kilo (67 a 80 FCFA), y también porque respecto a la caña de azúcar dependen totalmente de la fábrica local. Cada campesino cultiva la caña de azúcar en su campo, y la entrega a la fábrica que impone sus precios. Un campesino nos explicaba que, el año pasado, la fábrica le pagó su cosecha à 800 bats (unos 16 euros) los100 kgs (¿), pero que este año sólo le ofrece 600 bats. Esta bajada de precio se debe al aumento de la producción, y ésta al anuncio de la apertura de una fábrica para obtener carburante a partir de la caña de azúcar. Pero, la fábrica aún no ha abierto sus puertas. En una parada, durante la cena, hablábamos de lo que habíamos visto y oído. Nos decíamos que, en todas partes, la condición del campesino es difícil. Su producción interesa mucho pero no quieren pagarla a justo precio. Y eso no es de hoy. Voltaire ya decía « la buena política tiene el secreto de matar de hambre a los que, cultivando la tierra, hacen vivir a los demás» ? (Voltaire, filósofo francés, 1694 - 1778). ¿Existe acaso algún país en el mundo que defienda de verdad a sus campesinos? Nos decíamos también que tendríamos que unirnos todos para defendernos mejor y a la vez buscar juntos nuevas alternativas no sólo en el interior del mismo país sino también a nivel mundial. Durante todo el viaje, nuestro deseo de ampliar lazos de amistad entre los campesinos tailandeses y los del oeste de África iba creciendo. Este deseo de cooperación se reforzó cuando encontramos un grupo de campesinos que había dejado de utilizar los productos químicos (abonos, pesticidas), y había optado en favor del cultivo biológico con notables resultados. Este será el tema de una próxima carta. Kudugu, 16 de diciembre 2007 Maurice Oudet Presidente del SEDELAN de vuelta de Tailandia |